En poco más de un plis plas se nos ha pasado este curso 22/23. Será que el tiempo se acelera… O será que lo acontecido, cuando es bueno y edificante, nos empuja hacia delante, casi robándonos la conciencia de lo vivido. El tiempo agradece los esfuerzos y nos dibuja una gran sonrisa, la que exhibimos todas las personas que disfrutamos el miércoles pasado en la fiesta de fin de curso. La misma sonrisa que, junto a un gran abrazo de agradecimiento, dedicamos a al personal docente que el próximo curso, por diferentes razones, no seguirá en el colegio y a los chicos y chicas -y familias- que no volverán en septiembre. Damos carpetazo a un curso intenso, lleno de actividad, pleno de emociones. Hemos aprendido muchísimo, nos hemos zambullido en los instrumentos de evaluación para que nuestro alumnado progrese y progrese, hemos seguido creciendo como colegio y como comunidad educativa, como grupo humano que convive…
Hemos iniciado las clases de español para familiares que necesitaban mejorarlo, hemos generalizado los grupos interactivos con vuestra presencia: madres, padres, abuelas… Hemos realizado tertulias dialógicas… Hemos concentrado nuestros esfuerzos en muchísimas cosas más… Y lo hemos hecho todas las personas que damos vida al CP San Jorge, con las niñas y los niños en el centro de la vida escolar. Cada día.
- ¡Cuánta alegría entre bote y bote!
- Nos bailaron los gigantes y con música en directo. Gracias a todos los artistas. Mil gracias otra vez.
- Como en cada fiesta, se necesita orden y concierto para que no haya imprevistos desagradables.
- Para acabar el curso nunca faltan las camas elásticas.
- Hubo baile de las gimnastas de rítmica, que lo hicieron estupendamente. De testigos, los gigantes y su magia.
- Bajo un sol de justicia, hubo excitantes momentos de apagón.
- La gran novedad este año ha sido la entrega de los diplomas a las personas -no familiares- que han impartido clases de castellano y que han participado voluntariamente en los grupos interactivos.
- «Si me estiro, seguro llego antes!»
- Todas las actividades de la mañana se tuvieron que preparar y supervisar cuidadosamente.
- Antes de bajar al patio, hubo un opíparo almuerzo en las clases. ¡Qué a gustico!
- Nos pintamos la cara de colores y permanecimos así, al menos, durante toda la mañana.
- ¿Quién no ha jugado al tres en raya? En la mesa, seguro. Pero de pie ya es otro cantar.
Como tendréis muchas ganas de ver las fotos que hicimos ese día, os facilitamos el acceso a la colección completa pinchando AQUÍ. Reconocemos, como siempre, el trabajo de las personas involucradas en todas las facetas de la organización, damos las gracias a las responsables de la APYMA, siempre tan solícitas ante cualquier necesidad del cole, y ¡cómo no! a todo el personal docente y no docente, y quienes habéis participado en las actividades y actuaciones educativas de este curso 22/23, del que este día solo es un colofón, un brillante colofón.
Para llegar al último día de clase, ha habido antes ciento setenta y cuatro más sin hinchables, ni trenes pero con mucho esfuerzo, compromiso y una confianza ciega en nuestros chicos y chicas de San Jorge. ¡Ah!, pero aún no nos despedimos por este año: la última entrada del blog la dedicaremos a la fiesta del 50 aniversario. Hay imágenes inolvidables. No os las perdáis.