El pasado jueves 23 el colegio vivió una mañana muy emocionante. La celebración del Día del Libro la recordaremos como el día en que el Proyecto DILE –Dramatizaciones para la Integración de las LEnguas– inició un camino público hacia la consolidación. Desarrollar la competencia lectora y el aprendizaje de las lenguas son objetivos que recoge nuestro Plan Lingüístico de Centro PLC. Uno de sus principios fundamentales y, ciertamente, una importante novedad en la vida escolar, es el empleo de las dramatizaciones como medio para extender el tiempo de las tertulias literarias dialógicas que llevamos a cabo en todas las aulas. En otras palabras y para ser más claros: valernos del teatro para vivir lo leído y hacerlo también en idiomas distintos al castellano. No insistiremos nunca lo suficiente en afirmar que en los primeros años un idioma extranjero se aprende de pie, es decir, empleándolo en un contexto con sentido y con intención comunicativa. Si, además de ello, los textos que se leen en castellano se trabajan en otros idiomas al mismo tiempo, miel sobre hojuelas: la tarea será más fácil y motivadora.

Para dar vida a un planteamiento educativo tan claro como este, en el centro programamos un Día del Libro especial. Así lo contaba Diario de Navarra en la edición digital del pasado 25 de abril, que recogió la noticia de la siguiente manera:
El colegio público de San Jorge impulsa una iniciativa educativa dentro de su Plan Lingüístico de Centro centrada en el tratamiento integrado de las lenguas, una propuesta que responde a la diversidad lingüística y cultural del alumnado. El objetivo principal es coordinar el aprendizaje del español, inglés, euskera y francés para que el alumnado desarrolle una competencia comunicativa global y sea capaz de adaptarse a diferentes contextos y lenguas. En este enfoque, el castellano actúa como lengua vehicular, pero todas las lenguas se trabajan de una forma interrelacionada favoreciendo transferencias y un aprendizaje más significativo.

El Día del Libro transcurrió ágil y sin contratiempos. En las primeras horas de la mañana tres lugares distintos del centro se transformaron en sendos escenarios donde actores y actrices de todos los cursos representaron fragmentos de obras que ya tenían leídas en las sesiones de la tertulia. Así, aparecieron por el colegio don Quijote de la Mancha —dentro de un teatrillo de marionetas– o personajes como Ivanhoe, Phileas Fogg, Mowgli y Romeo y Julieta, interpretados por nuestro alumnado. Pinchando en el siguiente [ENLACE] se accede a una bonita colección de fotografías que dan testimonio de lo que decimos. Además de todo ello, se representó la Leyenda de San Jorge, uno de los cuentos de Las Mil y Una Noches y se hizo una lectura grupal de la obra editada por el Gobierno de Navarra La banda del mejor mundo posible, en cuya redacción había intervenido nuestro alumnado de 5º curso. Había material, de sobra estudiado y conocido, para disfrutar y hacer disfrutar de la literatura.

En otro lugar de la noticia publicada por el Diario de Navarra se recoge, resumida pero acertadamente, el origen de nuestro Proyecto DILE y su relación con las tertulias literarias:
La base metodológica se encuentra en el aprendizaje dialógico y en las tertulias literarias dialógicas TLD, “una actuación educativa de éxito que ocupa un lugar central en la vida del centro”. A través de estas tertulias, el alumnado lee y comenta obras de la literatura universal, fomentando el pensamiento crítico, la expresión oral y el respeto por las opiniones de los demás. Para garantizar su eficacia, los docentes han dedicado tiempo diario a la lectura, asegurando que todo el alumnado participe activamente en la comprensión de los textos.

La dramatización de textos literarios permite llevar a escena fragmentos de las obras trabajadas en las tertulias literarias dialógicas TLD que convierten la lectura en una experiencia vivencial para que el alumnado no solo comprenda mejor los textos, sino que los interprete y los emplee para comunicarse mejor en distintas lenguas. El Día del Libro fue una buena ocasión para comprobar cómo el alumnado se enfrentaba a un público atento y en silencio, una gran oportunidad para que el jovencísimo elenco actoral del colegio se luciera ante sus iguales. Nada hay de artificial en emplear bien las palabras para alumbrar el pensamiento y atinar el juicio… Y nada como el teatro para convertir ese propósito en un auténtico espectáculo.
Para que cualquier evento salga bien no hay que escatimar esfuerzos: la preparación ha de ser ardua y continuada a lo largo del tiempo. Era la primera vez que los chicos y chicas se enfrentaban a un reto como el del Día del Libro. Hubo nervios iniciales y satisfacción generalizada al final. El Proyecto DILE constituye una apuesta que se funda en la enorme diversidad lingüística de nuestro alumnado y en el derecho que tiene a aprender con los mejores exponentes de la cultura universal: los buenos libros.

Decíamos párrafos arriba que hubo tres escenarios donde nuestro alumnado dio vida a los personajes de las obras leídas. El gimnasio fue uno de ellos. Sirviéndonos de mamparas, colchonetas y un improvisado patio de butacas, se preparó todo para celebrar –porque fue eso, una auténtica celebración– cuatro recitales a cargo de dos compañeros docentes que, con el magnetismo de la voz y el embrujo de la guitarra atraparon una audiencia que no perdía detalle.

Leer libros y hacerlos nuestros en un escenario escolar es una gran oportunidad que nos damos como centro para dar lo mejor a niños y niñas que por ser eso, niños y niñas, guardan sus talentos a la espera de que una buena escuela los aúpe a hombros de los gigantes de la literatura. Nuestra obligación como docentes es valernos de esa gran riqueza que da carácter a nuestros chicos y chicas para que sueñen sus propios sueños y los alcancen dentro de una sociedad que los acoja tal y como son.
¡Y que brille San Jorge!
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